10/8/10

El camino del amor


Esa estúpida piedra llamada amor. No siempre es la misma, no. Porque la primera con la que tropezaste era pequeñita. Estaba muy en medio y como no la viste fuiste directa a ella. Pero la segunda es un pedrusco enorme. Que viste de lejos. Que te preparaste para esquivar. Y que al acercarte te diste cuenta de que ocupaba todo tu camino. Que no podías escapar. Y que del porrazo que te diste contra suelo te quedaste tonta y volviste a pensar que el amor era maravilloso.

Ese delicioso veneno que emana de sus besos y te emponzoña el corazón. Eso es el amor. Un veneno que hace de sus ojos unos soles, de su piel un paraíso, de sus labios un sueño. Un veneno que te contamina los sentidos. Te hace ver los días más azules y las noches más estrelladas. Hace que oigas sólo lo que quieres escuchar, que sientas felicidad y que vivas una ilusión.

Una triste ilusión de felicidad que hace que te engañes. Y que te odies. Te odias por pensar que es perfecta aún cuando conoces todos sus defectos. Te odias por ser tan ingenua de pensar que esa persona siente lo mismo por ti. Te odias por sentirte una inútil incapaz de pedirle que deje de hacerte daño. Te odias porque sabes que sólo quieres hacerla sonreír.

Pero acabas levantándote. Y el veneno desaparece de tus venas. Ahora te sientes gorda y más fea. También más lerda y que cojeas. Pero son sólo los efectos secundarios. Al final tu autoestima se repone y sigues tu camino. Y ya no hay piedras. Es todo una hermosa pradera de yerba fresca a tus pies. Y piensas, “joder, no me habré suicidado, ¿no?” Pero no, es sólo que ves las cosas de otra forma. Más fácil, más claro. Porque ahora eres más inteligente. Y andabas feliz cuando, ¡ZAS!* Esa piedra no la has visto por los estúpidos yerbajos.

*(ZAS = Zopenca Asquerosa Subnormal)

1 comentario:

dnea dijo...

estoy de acuerdo, me ha encantado, no podría haberlo dicho mejor

eres úuunica^^